Después del shock inicial
¿Has llegado? ¿Qué tal estás? ¿Te sientes menos solo? ¿A que sí? ¿A que llegar a la Fase 2 vale la pena?
«Me sigue doliendo mucho», me dirás. Lo sé. Aquí el dolor ha cambiado e incluso puedes notarlo más profundo, como te cuento en mi experiencia sobre cuando el cuerpo deja de sobrevivir y empieza a sentir. Pero recuerda: estás aquí. Ahora es más difícil caer en la Fase 0 porque empiezas a entender cosas; empiezas a leer todo lo ocurrido desde otro punto de vista y con otra perspectiva.
Este es un momento importante porque has logrado soportar el dolor y has sido compasivo/a contigo mismo.
Detectar los fallos del sistema
Ahora es el momento donde puedes responsabilizarte de verdad. Es hora de observar y detectar todo lo que estaba pasando: cómo llegaste a la Fase 0, por qué ocurrió… Es el momento de darte cuenta de que, en el fondo, ya sabías que ibas derecho hacia allí y que, aunque lo sabías, no tenías fuerzas para frenar.
Pero repito: estás aquí y eso es una señal excelente. No es que todo haya pasado, todavía queda mucho por recorrer, pero empiezas a estar en un lugar seguro.
La recuperación de la capacidad de escucha
Ya no te cuesta tanto salir de casa (o si salías mucho por ansiedad, ya no tienes esa necesidad de huir tanto). Ya no te dan esos ataques tan fuertes. Ahora todo empieza a ser menos intenso pero más profundo, sobre todo porque estás saliendo del estado de shock. Aquí todavía te faltan fuerzas, pero las estás recuperando poco a poco.
En esta Fase 2 ya puedes empezar a escuchar, aceptar e integrar más cosas cuando te hablan. En la Fase 1 sentías que nadie te entendía (y la gran mayoría de veces es así), pero aquí ya tienes más capacidad de reflexión.
El puente hacia la Fase 3
Te acercas a la Fase 3: la fase de la integración del aprendizaje. Esa será la etapa productiva, la que te ayudará a dejar atrás el dolor profundo. Todo empezará a quedarse más integrado; seguirán existiendo recuerdos dolorosos, pero serás consciente de que estás cada vez más cerca de salir del túnel oscuro.
Aunque ahora lo veas lejos, estás a punto de sentir el alivio y la luz.
