Site icon Entender las emociones, las relaciones y la mente humana, con lógica y metáforas tecnológicas

Fase 0: L'avís «Slow Mobile» (Fase beta)

Cuando el control es una ilusión

Apreciado lector/a, si estás aquí leyendo estas palabras, puede ser por simple cotilleo o porque estás en una situación que te está apagando. Lo más importante que te puedo decir es: tranquilo/a, no estás solo/a y quiero que te sientas acompañado/a.

En un momento de mi vida sentí que perdía el control, que nada estaba ya en mis manos. No tenía fuerzas para actuar, dudaba de si lo correcto era cerrar una etapa o de si debía esforzarme más para solucionar los problemas. Eso me agotaba todavía más y además viendo que en el barco estaba completamente solo y que lo que yo creía que me acompañaba, simplemente era una ilusión.

Navegaba en un rápido donde vas viendo rocas que se van acercando y que vas esquivando por los pelos. Esa es la sensación que tenía: ver rocas que se acercaban, que golpeaban mi barco, que remaba como podía, que intentaba tapar todos los agujeros que se iban haciendo y ver que el barco se iba hundiendo y no podía hacer nada… y tampoco tenía fuerzas para salir del barco y empezar a nadar. Es esa sensación de que no tienes ningún control de absolutamente nada en tu vida.

La incertidumbre que te abraza

Pero eso, que se traduce con ansiedad constante y que no te la puedes quitar ni fumando ni con pastillas, que te cuesta dormir y te levantas a media noche con el corazón a mil, donde te da miedo tomar cualquier decisión y que sabes que nadie la puede tomar por ti, que tus amigos/as te pueden decir mil cosas pero aun así tú no tienes fuerzas para hacer nada…

Es el momento donde la incertidumbre te abraza sin dejarte ir y tú ya has perdido cualquier forma de escapar… Es en ese momento cuando tienes que decidir dejarte ir, no controlar nada, ponerte en manos de la vida, del Universo, de Dios, de tu interior, de tu fuerza vital, de tu alma… De todo lo que hay y tienes y que ahora mismo no puedes ver.

El comando de rescate: Ponerme en sus manos

Te digo lo que yo hice y he hecho en más de una ocasión cuando he perdido el control por completo. Digo:

«Universo, Dios, me pongo en tus manos. Sé que tú sabes lo que hay que hacer y yo ahora mismo ya no tengo fuerzas.
Necesito que tú me ayudes a salir de esta situación y me pongas las cosas fáciles para que esto ocurra.
Yo no tengo fuerzas, no me siento capaz, no lo consigo, ahora mismo no tengo esta capacidad, por lo tanto, tú que eres la fuerza, el que siempre me ha ayudado y siempre has estado a mi lado, te pido desde lo más profundo de mi corazón y desde todo mi amor, que hagas lo que tengas que hacer.
Ya sabes que yo siempre elijo tu camino me guste o no, y yo quiero servirte aquí en la Tierra y ser parte de ti.
Tú sabes cuál es mi camino y mi propósito, yo me dejo guiar por ti. Gracias.»

Como veis es una flipada, pero siempre, y cuando digo siempre, a mí me ha funcionado. Querida persona que está leyendo esto, solo quiero que sepas que me encantaría abrazarte ahora mismo.

¿Cómo saber si realmente estás en esta Fase 0?

Si te has sentido reflejado con lo que te he contado antes, es muy probable que tu panel de control te esté enviando señales de alerta que ya no puedes ignorar. No es que estés roto, es que tu sistema te está avisando de que el barco no aguanta más.

Aquí tienes los errores de sistema más comunes que yo sentí en esta etapa:

El objetivo de esta fase no es que intentes arreglar el barco una vez más. El objetivo es que aceptes que se hunde, que dejes de luchar contra lo imposible para que puedas empezar a nadar hacia la Fase 1.

Ejercicio para la Fase 0

Seguir hacia la Fase 1: El Pantallazo Negro (El Colapso)

Exit mobile version